Fuente BBC

En la mayoría de los países está prohibido el comercio de órganos.
Aún así, como lo confirmó una investigación de BBC Mundo, el tráfico de partes humanas para la realización de transplantes existe de forma clandestina.
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Uno de los motivos es que la demanda de órganos sobrepasa significativamente el número de donantes. Se estima que en todo el mundo sólo una de cada diez personas que necesita un trasplante lo consigue.
Pero la escasez de donaciones se une a la pobreza y la desigualdad social que existe el mundo, lo cual hace de esta problemática un mal mayor y alimenta el mercado negro de órganos humanos.
Sin una apropiada supervición esta práctica no sólo es ilegal, sino hasta más peligrosa.
Sin embargo, para algunos no es que exista escasez, sino desperdicio. Si más personas donaran sus organos quizás hubiera menos personas que mueren en una lista de espera.
En Irán es legal que uno venda uno de sus riñones y en la actualidad no hay lista de espera para quienes necesitan un transplante de riñón.
¿Es este el camino a seguir?
¿Cree que se debe mejorar los procedimientos para la distribución de órganos?
¿Debe incentivarse la donación?
¿Cuáles son las implicaciones éticas?
Los órganos forman parte fundamental de la persona humana. La persona tiene dignidad y no puede ser comprada, ni valorada monetariamente. En este sentido al ver los órganos como mera mercancía, se esta atentando en contra de la dignidad de los seres humanos, al ser vistos como simples cosas intercambiables por dinero, no diferenciándolos de una mesa, un carro, o un par de zapatos.
Por lo tanto, en vista que el número de donantes de órganos a nivel mundial supera al numero de personas que necesitan de ellos, es necesario aunar fuerzas y trabajar en favor de campañas informativas que promuevan la donación de ellos, para que cada vez sean más las personas que se ven beneficiadas de dicha practica.
Pienso que no debería ser legal la venta de organos, puesto que esta no es la regla, sino la excepción. En base a ello es que deben darse las diferentes consideraciones en cuanto a la donación de organos.
La donación de organos puede darse una vez la persona fallece y siguiendo los estrictos procedimientos una vez esto ocurre, de esta forma no se está afectando de ninguna forma la salud de la persona que realiza esta donación.
Sin embargo, pueden darse los casos en el que la donación está plenamente aceptada médicamente ya sea porque comparten algun lazo de consanguinidad y/o compatibilidad que les hace que esa donación sea efectiva, sabiendo las consecuencias que esto pueda traer en la personas que la realiza.
Por ello, lo natural no sería el que se de la donación, lo natural debería ser el impulso de investigaciones que permitan dar solución a los problemas que originan el hecho que los riñones (según el caso presentado) dejen de funcionar, y en aquellos casos estrictamente necesarios el que se aplique la donación de organos, seguida de estrictos procedimientos sanitarios, psicológicos, etc.